Abril 15, 2009

La crisis y la imaginación en las relaciones laborales

Archivado en: Otros — Etiquetas: , , , , , , , — legisconsulting @ 13:10

Aunque a la mayoría de los mortales les parezca raro que a alguien le pueda llamar la atención un Artículo de una ley. A algunos abogados nos pasa.

En mi caso concreto, el artículo que me ha llamado más la atención desde mis ya lejanos años de facultad, ha sido ese del Código Civil que dice que las partes en un contrato pueden pactar lo que quieran siempre que no sea contrario “a las leyes, a la moral ni al orden público”.

Este simple artículo abre un mundo de posibilidades a cualquiera con un mínimo de imaginación, creatividad, flexibilidad y capacidad para innovar. No hay contratos ‘estándar’. Casi cualquier proyecto se puede llevar a la práctica.

Pero esto es un tema que ya tocará a su debido momento en este blog. Lo que me sugiere esta idea es, en esta situación de crisis “¿porqué no aplicar esta ‘flexibilidad’ y esta imaginación de las relaciones mercantiles a las relaciones laborales?.

Planteamiento:

1.      Por si alguien no se ha enterado: estamos en crisis

2.      Por si alguien tampoco se ha enterado: la medida estrella para rebajar costes es el despido individual o el expediente de regulación de empleo (ERE).

3.      Y por si alguien no lo sabe: eso es muy malo para el trabajador que se queda en paro; pero también para la empresa que pierde en muchos casos personal cualificado, integrado y productivo que le costará recuperar cuando las circunstancias cambien.

Y es ante esa situación ante la que la creatividad, la iniciativa y el diálogo de las partes pueden hacer algo para evitar lo que se tiene como inevitable.

Sugerencia:

  • Acuerdo para la reducción salarial temporal
  • Reducción de jornada con la consecuente reducción de salario.
  • Excedencia voluntaria durante alguno o algunos meses (coincidiendo con las vacaciones escolares, por ejemplo).  
  • Reducción –con compensación futura o no– de los beneficios hasta ahora existentes en algunos casos (ticket restaurante, seguro médico, bonus, etc).
  • Reducción de costes fijos a través de soluciones como el teletrabajo.
  • Implementación de programas que incentiven entre los trabajadores la reducción de costes y gastos fijos (electricidad, , teléfono, material de oficina, etc).
  • Implementación de programas que vinculen el salario a la productividad.
  • Programas de fomento, en su caso, de la movilidad tanto geográfica como funcional dentro de la empresa.
  • Renegociación, ante la situación de crisis, de contratos fijos como arrendamientos.
  • Replanteamiento de los contratos de suministro y análisis de su costo. Por ejemplo existen empresas que realizan estudios sobre los gatos en telecomunicaciones de las empresas y ofrecen las soluciones más económicas.
  • Cualquier otra de las soluciones a las que casi sólo la imaginación y las circunstancias pueden poner límite.

Porque para el empleado todo es mejor que el INEM

Porque, sin olvidar el coste del despido, para la empresa todo es mejor que la destrucción del tejido productivo… porque la crisis pasará y para eso también hay que estar preparado.

Y porque todos estos sacrificios son en principio temporales hasta que la empresa recupere toda su actividad y favorables para ambas partes.

Eso sí, al plantear cualquiera de estas posibilidades, será necesario cuidar las formas. Será difícil de justificar desde el punto de vista de la necesaria negociación –y, porqué no, ético–  ciertos sacrificios para los trabajadores si los directivos de la empresa no mantienen al mismo tiempo la debida austeridad en el gasto corriente y no renuncian a otros beneficios tan visibles como bonus, comidas, viajes, coches de empresa o  cheques gasolina.

 

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